En el sector, hay una práctica demasiado común y poco ética que muchas empresas utilizan para abaratar costes a su favor: el material de jardinería (tijeras, maquinaria, productos fitosanitarios, mangueras, regaderas, fertilizantes, etc.) se compra una vez… y se reparte entre varias comunidades. Así, lo que tú crees que es “tu material”, en realidad es el mismo que se usa en otros jardines. Y sí, tú lo estás pagando como si fuera exclusivo.
Es lo que llamamos la trampa del material compartido: una forma muy bonita de ahorrar… pero a costa del cliente.
En LVT IBERIA Control y Servicios Auxiliares no jugamos a eso. Nosotros conseguimos precios especiales y condiciones ventajosas para nuestros clientes, y cada comunidad tiene su propio material, porque lo paga y le pertenece. Tan simple como justo. Si se compra una máquina, es para ese jardín. Si se renueva un sistema de riego, no va rotando de comunidad en comunidad. El ahorro es para el cliente, no para la empresa.
Esta transparencia es la base de nuestro compromiso. Queremos que nuestros clientes sepan en qué se invierte cada euro y qué beneficios reales obtienen. Y sobre todo, que confíen en que no hay letra pequeña ni juegos de trileros.
¿Cansado de pagar por algo que también usan otros? Cambia a LVT.